Santiago. — Una dura advertencia lanzó la Central Autónoma de Trabajadores y Trabajadoras de Chile (CAT) frente a las recientes medidas económicas impulsadas por el Gobierno. A juicio de la multisindical, la recientemente aprobada «Mega Reforma de Reconstrucción Nacional», sumada a la orden del Ministerio de Hacienda de recortar un 3% del presupuesto a todos los ministerios, no es un plan de salvación, sino una cuenta regresiva que terminará golpeando el bolsillo y la atención de las familias más vulnerables del país.
Desde la dirigencia de la organización gremial explicaron que la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% para las grandes empresas y la eliminación del tributo a las herencias millonarias abrieron un forado tributario superior a los 2.800 millones de dólares. «Nos dijeron que esto traería inversión automática, pero lo que vemos de inmediato es un perdonazo a los que más tienen, mientras el ajuste fiscal del 3% comandado por el ministro Jorge Quiroz le saca más de 3.000 millones de dólares a los servicios públicos», recalcan desde la central.
Esta preocupación coincide con el informe presentado por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) en el Congreso. La entidad técnica e independiente advirtió que reducir ingresos seguros apostando solo a un hipotético crecimiento económico arriesga generar déficits persistentes en las finanzas del Estado y elevar la deuda pública a niveles peligrosos.
Para los trabajadores, las consecuencias de este recorte presupuestario ya se hacen sentir en la calle con nombres y apellidos:
En Salud: la reducción de más de $517.000 millones ha derivado en menos turnos en urgencias, falta de personal de reemplazo en consultorios y desabastecimiento de medicamentos en hospitales públicos.
En Educación: el recorte de más de $504.000 millones golpea directamente a las raciones de la JUNAEB, restringe el acceso a la gratuidad para estudiantes mayores de 30 años y elimina programas psicosociales en las escuelas.
Frente a la narrativa oficial que califica al funcionario del Estado como una carga, la CAT rechazó la estigmatización hacia enfermeras, profesores y auxiliares. Como contrapropuesta, la central exige derogar esta reforma e implementar un Plan Nacional de Inversión Social: una reforma tributaria justa que cobre a las grandes rentas para financiar obras urgentes en pavimentación, alcantarillado, postas y escuelas en las comunas más postergadas.



