Santiago. — En lo que catalogaron como una «encrucijada determinante para la historia social de Chile», la Central Autónoma de Trabajadores y Trabajadoras de Chile (CAT) realizó un llamado abierto a todas las organizaciones de trabajadores del país a conformar un frente común de lucha y acción.
Los voceros de la central señalaron que el país enfrenta una arremetida política y económica que busca liquidar de un solo golpe lo que a la clase obrera le costó generaciones enteras construir. Recordaron que los sectores que hoy impulsan los recortes sociales y las contrarreformas laborales son los herederos ideológicos de quienes ordenaron las matanzas salitreras de Santa María de Iquique, La Coruña y Plaza Colón de Antofagasta, así como del régimen dictatorial que desmanteló las leyes sociales a la fuerza.
«Ningún derecho que hoy tenemos —las 40 horas, el descanso de los domingos, la huelga o la seguridad social— ha sido un regalo del empresariado. Todos se ganaron con el dolor y la vida de trabajadores que nos precedieron», enfatizaron desde la multisindical.
En este contexto, la CAT evocó dos pilares históricos del sindicalismo chileno: Luis Emilio Recabarren, quien sintetizó que ante el poder del capital solo existe la fuerza de la organización y la educación solidaria; y don Clotario Blest, quien demostró en la práctica que para defender a la clase obrera es imperativo dejar de lado cualquier vanidad dirigencial o trinchera partidaria.
Para la central autónoma, la dispersión gremial y el sectarismo son la mayor ventaja que hoy tiene el gran empresariado para avanzar en su agenda: «Creer que un sindicato grande se va a salvar solo o que se pueden negociar ventajas de espaldas al resto es una ilusión suicida. Cada división interna es terreno cedido a las contrarreformas».
Por todo ello, la CAT convocó a federaciones, confederaciones, asociaciones de funcionarios públicos y sindicatos de base de todo Chile a declararse en asambleas permanentes, impulsar la deliberación en cada lugar de trabajo y coordinar una gran mesa unitaria para resistir los recortes en la calle y en las faenas: «La consigna histórica es una sola: los derechos no se mendigan, se conquistan y se defienden».



