La inversión en terminales automatizados se presenta como un hecho consumado. Lo que no se discute con la misma naturalidad es quién absorbe el costo de la transición.
En los puertos donde ya ocurrió, la reducción de dotación no vino acompañada de un plan de recalificación. El resultado fue rotación hacia empleos peores pagados en la misma zona.
Modernizar no es solo comprar grúas. Es decidir por anticipado qué pasa con quienes hoy las operan.



